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Brillo y ocaso de la carrera de Filpo Núñez, el argentino que fue el único técnico extranjero de la selección brasileña

Nació en Buenos Aires el 19 de agosto de 1920. Murió en San Pablo el 6 de marzo de 1999 a los 79 años. La historia de un verdadero trotamundos: dirigió en Argentina, Chile, Perú, Venezuela, Bolivia, Ecuador, España, Portugal y México pero hizo historia y escuela en Brasil, donde el 7 de septiembre de 1965 fue el técnico de la selección en un partido contra Uruguay
Nelson Ernesto Filpo Núñez dirigió al Palmeiras, al Cruzeiro y al Corinthians, tres gigantes de Brasil
Nelson Ernesto Filpo Núñez dirigió al Palmeiras, al Cruzeiro y al Corinthians, tres gigantes de Brasil

“La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) da por hecha la contratación del técnico Ancelotti” tituló la cadena Globo. El actual técnico italiano del Real Madrid se convertirá, según presumen medios españoles y brasileños, en el nuevo seleccionador de la Canarinha a partir de 2024: asumirá en las vísperas de la Copa América. El legendario entrenador se convertirá así en el segundo técnico extranjero en la historia de la selección brasileña. De Carlos Ancelotti hay bibliografía de sobra: 22.400.000 millones de resultados en una búsqueda de Google. De Filpo Núñez hay apenas 136 mil links disponibles: pocos si se tomara en cuenta de que se trata del primer (y, por ahora, único) técnico extranjero en la historia de la selección brasileña. ¿Él? Argentino.

Cuando Nelson Ernesto Filpo Núñez hizo historia en el fútbol sudamericano tenía 45 años y diecisiete días de vida. Había nacido en Buenos Aires, el 19 de agosto de 1920. Como porteño de comienzos de siglo, comulgó con el tiempo histórico. Creían las raíces del nuevo paradigma cultural: la práctica de ese deporte colectivo que había bajado de los barcos y se hacía llamar football. Núñez fue futbolista, aunque discreto, según su propia definición. Fue arquero.

Sus inicios lo ubican en Estudiantil Porteño, campeón de Primera División en 1931 y 1934, cuando todavía estaba afiliado a la AFA. Los registros oficiales, tal como apunta el periodista Oscar Bernarde en Clarín, lo hallan el 13 de junio de 1942 en el arco de Acassuso, que por entonces competía en la segunda categoría. Sin ese 1 a 1 ante Talleres en Remedios de Escalada y en reemplazo de Antonio Musso por la décima fecha del torneo, no habría estadísticas del Núñez jugador en el fútbol argentino.

El entrenador porteño también dirigió en el país a Independiente Rivadavia de Mendoza, a Lanús, a Vélez y a Atlanta
El entrenador porteño también dirigió en el país a Independiente Rivadavia de Mendoza, a Lanús, a Vélez y a Atlanta

El técnico

Fue ese partido y nada más. A los 27 años, ya había dejado de ser futbolista para dedicarse a la dirección técnica. Independiente Rivadavia de Mendoza fue su estreno. Tuvo un inicio auspicioso en su nuevo oficio. Ganó torneos regionales y municipales. Adquirió suficiente prestigio como para ser tentado a dirigir del otro lado de la cordillera. Lo contrató Santiago National, un club de la capital chilena que en 1955, luego de finalizar último en la segunda división, desapareció del fútbol profesional. Por entonces, Núñez ya había iniciado su excursión por Brasil.

Pero antes pasó por Perú, Venezuela, Bolivia y Ecuador, donde se recibió de preparador físico y llegó a conformar el cuerpo técnico del seleccionado local. Su trayectoria se vuelve borrosa en esa etapa. Lo rescata del anonimato su vinculación con el recordado Tim, Elba de Pádua Lima en el documento, con quien trazó un lazo de fraternidad mientras el célebre técnico brasileño dirigía al Bangú en una gira por la capital boliviana, donde Núñez conducía al Deportivo Municipal de La Paz.

Tal vez fue Tim, tal vez fue Martim Francisco, otro legendario técnico brasileño con quien tejió amistad, o tal vez fue el propio frenesí profesional de Núñez el que lo depositó en tierras mineiras. Sin conocer el idioma, le presentó su currículum a José Greco, presidente del Cruzeiro de Belo Horizonte. De alguna manera lo convenció. Era un auténtico trotamundos. En Brasil haría escuela. Cruzeiro no fue un éxito fulgurante en su carrera pero le abrió crédito en el fútbol brasileño.

Filpo Núñez era "Don Nelson". Aunque también lo bautizaron el Milonguero y Bandoneón
Filpo Núñez era “Don Nelson”. Aunque también lo bautizaron el Milonguero y Bandoneón

Un motivador

En su itinerario hilvanó la dirección técnica de Guarani, Atlético Paranaense, Jabaquara, Portuguesa Santista, América de Rio Preto. Todos equipos en posiciones comprometidas con los últimos puestos. El técnico argentino no era un tacticista ni un lírico: era un motivador, un conductor de grupo, un líder capaz de avivar el fuego sagrado de sus jugadores. Uno de sus hitos fue un 6 a 4 al mítico Santos. El 31 de julio de 1957, el modesto Jabaquara venció en Villa Belmiro al equipo que por entonces tenía a un Pelé de 17 años, un año antes de su coronación en el Mundial de Suecia de 1958. El primer tiempo terminó 3 a 3. La figura del partido fue Wilson Sorio, también conocido como Melao: convirtió los tres goles del equipo vencedor en la segunda etapa.

No cosechó títulos en esta primera etapa de su expedición por tierras brasileñas. Sólo algunas laureles de menor valía, como la designación al mejor entrenador del torneo preparación y una distinción por concluir invicto una gira que el Portuguesa Santista desplegó en el territorio sur del continente africano. En 1960, su primera experiencia en un club de Río de Janeiro: Vasco de Gama. “La espontaneidad y la naturalidad son condiciones esenciales para jugar al fútbol“, dijo al asumir el cargo. En su discurso no había secretos ni dilemas: validaba la autenticidad del fútbol espontáneo y buscaba tocar la fibra íntima de sus jugadores. Teórico del juego directo, en Brasil, más afectos al tiki-tiki, denominaron al ritmo vertical: “carrusel”. Para Núñez era todo más sencillo y lo reducía a un dialecto conciso: “pim, pum, pam, gol”.

Histriónico, gesticulador, personaje, patentó un lenguaje nuevo que estaba en el medio del portugués y el español. Le decían “Don Nelson” cuando se ganó respeto, el Milonguero por su forma de vestir y el Bandoneón por su tradición rioplatense. Él asumía ser partidario del fútbol ofensivo: “Mis equipos pueden recibir hasta cinco goles en un partido, pero tienen que ser capaces de meter siete. Sabemos que solo hay tres maneras de romper al rival: por las puntas, con la penetración repentina de un mediocampista o un zaguero, o por la gracia y acción individual de alguien”, expresaba. De Vasco de Gama se fue sin títulos, pero le sobró para consagrarse como una estrella en franco ascenso. En 1964, lo contrató el Palmeiras para combatir con el poderoso Santos.

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En Villa Belmiro ante el equipo de Pelé, una victoria por 3 a 2 inauguró un ciclo exitoso del Palmeiras
“Algunos piensan que es un experto. Otros, que es un vago”, decían de él en la revista Placar

Palmeiras

El debut fue promisorio. En Villa Belmiro ante el equipo de Pelé, una victoria por 3 a 2 inauguró un ciclo exitoso del Palmeiras. Ese triunfo parió una era. El club había conquistado el campeonato de 1963 y quedado escolta de Santos en 1964. La salida de Mario Travaglini le dio paso al técnico argentino. Núñez dirigió a Dudú, Valdir, Tupã, Zequinha, Servílio, Ademir da Guia, Djalma Santos y Julinho Botelho, futbolistas de jerarquía. Juntos le dieron forma a un equipo excelso que recibió el mote de “la primera academia palmeirense”. Ganó el Torneo Río-Sao Paulo de 1965. Era el creador de una filosofía y el director de un estilo propio

La Confederación Brasileña de Fútbol había organizado un amistoso con Uruguay el 7 de septiembre de 1965. La excusa era la inauguración del Estadio Governador Magalhães Pinto, el popular Mineirão de Belo Horizonte, con capacidad para 130 mil espectadores. El Santos de Pelé no podía estar: el match coincidía con una gira por Europa. Había que convocar a otros jugadores. O directamente a un plantel entero.

Palmeiras 3 – Uruguay 0

El Palmeiras cambió su verde tradicional por el amarillo del Scracht. Waldir; Djalma Santos, Djalma Dias; Valdemar Carabina, Ferrari, Dudu; Ademir Da Guía, Julinho I, Servilio II, Tupazinho y Rinaldo fue la alineación del Palmeiras que vistió la camiseta brasileña. Luego entraron Picasso, Procópio, Zequinha II, Germano, Ademar Pantera y Dario. El técnico, por primera vez en la historia del país, fue un extranjero, ¡un argentino!: Nelson Ernesto Filpo Núñez. Un antecedente compite con este hito, pero no lo invalida. El portugués Jorge Gomes de Lima, alias Joreca, había sido ayudante de campo del técnico Flavio Costa durante dos partidos de 1944 también contra la selección charrúa.

El 4 de julio de 1965, entonces, había sido el último partido de Brasil previo al encuentro contra Uruguay, invicto durante las eliminatorias del Mundial de Inglaterra 1966. Una goleada por 3 a 0 a la Unión Soviética con dos goles de Pelé y uno de Flavio que se repitió dos meses después, ante Uruguay en la bendición del estadio fue idéntico: goles de Rinaldo, Tupãzinho y Germano.

“Hasta el día de hoy recuerdo aquel partido. Fue un homenaje hecho por la confederación a nuestro gran equipo, la academia del Palmeiras. Los más jóvenes necesitan saber eso y estar orgullosos de ese juego. Palmeiras fue una vez Brasil, y eso nadie lo va a borrar“, dijo Ademir da Guia. “Fue algo mágico, inconmensurable en el tiempo y en la actualidad. El día en que un club de fútbol representó a toda una nación. No sé si va a existir de nuevo una distinción de ese tipo. A día de hoy me acuerdo. Y Palmeiras lo llevará por el resto de su vida”, acreditó Valdir de Moraes.

El equipo del Palmeiras en el año en que jugaron para la selección brasileña un amistoso contra Uruguay
El equipo del Palmeiras en el año en que jugaron para la selección brasileña un amistoso contra Uruguay

Curva descendente

Las consagraciones duraron poco en la vida de Núñez. A los pocos meses, fue desplazado del cargo de técnico del Palmeiras. Volvió a dirigir equipos menores como el XV de Piracicaba y el América de São José do Rio Preto, y clubes gigantes como el Corinthians en 1966 y en 1976. Por entonces ya había pasado también por Bahía, por Coritiba y de nuevo por el Cruzeiro y por el Palmeiras. También había recorrido el Monterrey mexicano, el Badajoz español y Leixões, Vitória Setúbal y Lusitano Évora de Portugal.

Había dirigido a Libertad de Paraguay en 1972, un año antes de regresar a su país natal para conducir a Lanús en el ascenso y a Vélez en Primera. Volvió a Brasil para pasar por el Paulista de Jundiaí, Galicia, Marília, Francana, Sport Club Recife, Fabril de Lavras, Santo André, Saad y Foz. En 1978 cursó su tercer ciclo en el Palmeiras. Núñez ya era un técnico que despertaba controversias. “Algunos piensan que es un experto. Otros, que es un vago. Argentino de nacimiento, ha dirigido los equipos más importantes del país, pero consiguió buenos y malos resultados”, decía la revista Placar.

Gardel

“Adonde sea que vaya, es la atracción. Divierte e impresiona con su excentricidad. Hace poses, grita mezclando el portugués con el español, interrumpe jugadas, da instrucciones abrazando a los jugadores y lanza frases de efecto: ‘Si no patean al arco, no le van a hacer un gol ni al arco iris'”, agregó la publicación. La épica del técnico argentino ya había sido escrita. Sus nuevos trabajos eran reminiscencias de su trayectoria. Lo mejor ya había pasado. Ya había dirigido a Tostao, Rivelino, Orlando, Garrincha, Djalma Santos y Ze María. César Luis Menotti ya había dicho que “en Brasil, este muchacho es Gardel“.

La curva descendente de su carrera concluyó en 1986, en el Fabril de Minas Gerais, y en 1987 en Atlanta. Tenía ya 67 años. Su vida estaba en Brasil. Allí se estableció definitivamente. “Soy un ídolo. Si acepto todas las invitaciones a comer, pesaría como 120 kilogramos”, presumía. Perdió todo su dinero en el juego y el casino. Se instaló en el barrio carenciado de Heliópolis, en el proyecto social del sureste de San Pablo. Se dedicó a entrenar a niños y niñas del lugar. Murió el 6 de marzo de 1999. Por entonces, Carlo Ancelotti dirigía su tercer club, su primera temporada en la Juventus y nunca había salido campeón.

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